Los Ciclos de la Vida

Existen diferentes momentos y formas de vivir las pérdidas. Sabemos que esta es difícil por la implicación emocional en su naturaleza así como en la calidad del vínculo que tienes con la persona que pierdes. A la vez y dependiendo de cómo esta se dio, puede significar en un momento el descanso esperado tras una larga enfermedad, y es así como también puede leerse esta misma.

Hay pérdidas de distintos tipos, pues no sólo nos referimos estas como el fallecimiento de un ser querido, también están los cambios fuertes, mudanzas, rupturas sentimentales, amicales, separaciones, entre otras. Toda pérdida demarca el final de un ciclo y se requiere un proceso para poder vivir con la nueva situación.

…Imagina el otoño… se caen todas las hojas, no sólo queda una… es una estación entera porque junto a esa pérdida vienen otras más pequeñas pero significativas, llega el invierno, pero tarde o temprano llega la primavera también.

Es importante mirar la perspectiva que el fin de un ciclo es el inicio de otro y aunque se requiere de que vaya pasando el tiempo, es también oportunidad a que vayamos en un segundo momento interiorizando la esencia de la experiencia vivida al lado de esa persona.
Nos podemos ir abriendo entonces a una nueva forma de ver las cosas, a procesar esas experiencias y encontrar en ellas un crecimiento interno ya que lleva a uno a valorar a los seres queridos, a unirse a aquellos que están aún desde otros puntos profundos, a valorar los lazos, a querer encontrar armonía y a pesar del dolor puede entonces uno encontrar también esos misterios del amor profundo que conlleva a cierta sabiduría y mejora de las relaciones interpersonales con nuestros seres queridos.

Sabemos que lo anterior puede llegar en el tiempo, pues existen distintas fases, y como somos seres complejos (imaginemos que nuestra complejidad corresponde a las capas de una cebolla) funcionamos como un “ecualizador” de estas fases.

En un primer momento tal vez pienses en cómo era tu relación con ese ser querido, de los temas resueltos o no con aquel, de lo que esa pérdida resuene en ti mismo en tus experiencias pasadas, pues a veces ésta jala los nudos anteriores que tenemos en la vida y es allí donde posiblemente sea inevitable llorar un poco.

Es importante que sepas que llorar “no es de débiles, es sacar lo que nos duele para poder seguir adelante”.. a veces uno se lo niega porque no quiere que otros seres que pasan por lo mismo sufran, sin embargo es importante poder acudir a alguien cercano con quien quieras sentirte acompañado y que surja lo que tenga que surgir, pues ten en cuenta que todo pasa tarde o temprano y será más fácil para ti poder elaborar esa pérdida y pasar a una etapa posterior más rápidamente.

Nunca olvidarás a tu ser querido, solo que elaborándola podrás darle un significado a esa existencia con la que puedas vivir, algo más esperanzador y aceptable, aunque al día de hoy eso parezca imposible.

Como te mencionaba antes, y para darte alguna información acerca de este suceso, hay distintos tipos de duelo y etapas en el mismo: El duelo natural incluye las fases de negación, anhelo y búsqueda de la persona perdida, a veces y cuando es muy profundo trae luego cierta desesperación, sin embargo esta se da un momento… a ella le sigue la tristeza que es buena aunque así no lo puedas creer, pues es el momento previo de la última fase que es la de aceptación de lo que ha ocurrido, y es en donde puedes resignificar la pérdida y darle un sentido a tu vida, a tus relaciones interpersonales y tal vez en tu visión de la vida en relación a lo y los que te rodean. Todo lo anterior va ocurriendo en periodos que incluyen los 6 meses al año.

Ahora, como te mencioné antes, los seres humanos somos más complejos y puede que mientras estés en la fase de aceptación de la enfermedad de la persona querida, aún estés en la fase de negación de la pérdida misma en otro nivel interno de tus afectos. Imagina el “ecualizador” y nuestra complejidad.

No todas la experiencias por más que sean parecidas en ciertos aspectos se experimentan de igual manera, también puede que uno tenga mucha dificultad para pasar por esta etapa de la vida, es por eso recomendable que busques ayuda y compañía para facilitar este proceso inevitable si sientes que estás teniendo dificultad en las etapas antes mencionadas.

(*) Fuentes:
Bowlby, J. (1980) Attachment and Loss, Vol.III: Loss, London :The Hogarth Press Bowlby, J. (1988) A secure base. New York: Basic Books

*Reproducción autorizada por Liliana Solari Herz-Sicóloga
Link: http://losciclosylaexistencia.blogspot.com/

Anuncios

Te damos la bienvenida

Este espacio ha sido creado con el objetivo de brindar apoyo emocional a todos los que han pasado o pasan por uno de los momentos más difíciles de la vida, la pérdida de un ser querido. Esperamos que la información publicada en este blog sea de utilidad para cada uno de ustedes.